Qué hacer con un olivar viejo que ya no es rentable

Tener un olivar viejo no significa necesariamente tener un olivar improductivo. Pero llega un momento en el que muchos propietarios se hacen la misma pregunta: ¿sigue mereciendo la pena mantener esta finca o ha llegado el momento de tomar otra decisión?

Menor producción, costes de mantenimiento cada vez mayores, árboles deteriorados, dificultad para mecanizar o simplemente un cambio en el uso previsto para la finca pueden hacer que mantener el olivar deje de compensar.

Y cuando esto ocurre, arrancar los olivos no es siempre la primera ni la única opción.

Antes conviene valorar qué estado tienen los árboles, qué posibilidades ofrece la finca y qué se quiere hacer con el terreno en los próximos años.

¿Cuándo puede dejar de ser rentable un olivar?

La rentabilidad de un olivar depende de muchos factores y no puede valorarse únicamente por la edad de los árboles.

Un olivo antiguo puede seguir produciendo durante muchos años si está bien conservado. El problema aparece cuando se combinan distintas circunstancias que hacen que mantener la explotación requiera cada vez más recursos para obtener un rendimiento insuficiente.

Entre las situaciones que pueden llevar a un propietario a replantearse el futuro de la finca encontramos:

  • Producciones cada vez menores.
  • Árboles muy deteriorados o en mal estado.
  • Costes elevados de poda, limpieza y mantenimiento.
  • Parcelas difíciles de mecanizar.
  • Exceso de árboles improductivos.
  • Fincas que llevan años abandonadas.
  • Cambio previsto en el uso del terreno.
  • Necesidad de renovar completamente la plantación.

Cuando varias de estas circunstancias coinciden, puede ser buen momento para estudiar las alternativas.

Primera opción: intentar recuperar el olivar

Antes de plantearse un arranque completo conviene determinar si el olivar todavía tiene posibilidades de recuperación.

En algunos casos, una finca que parece abandonada puede mejorar mediante trabajos de limpieza, poda, eliminación de vegetación y recuperación progresiva de los árboles.

Esta alternativa puede tener sentido cuando buena parte de los olivos se encuentran en condiciones aceptables y el propietario quiere mantener la explotación.

Sin embargo, recuperar una finca también implica tiempo, inversión y mantenimiento posterior.

Por eso la decisión debería tomarse pensando no solo en cómo está el olivar actualmente, sino también en qué se quiere hacer con él a medio y largo plazo.

Segunda opción: renovar parte de la plantación

No siempre es necesario eliminar todos los árboles.

Puede ocurrir que determinadas zonas estén en peores condiciones mientras otras continúan siendo aprovechables.

En estos casos se puede estudiar una actuación parcial, retirando los ejemplares que presentan más problemas o reorganizando determinadas zonas de la finca.

Esta solución permite conservar parte del olivar y, al mismo tiempo, preparar otras áreas para nuevos usos o futuras plantaciones.

La clave está en valorar la finca en conjunto, no árbol por árbol de manera aislada.

Tercera opción: arrancar el olivar y preparar el terreno para un nuevo uso

Cuando el mantenimiento deja de tener sentido o existe un proyecto diferente para la finca, puede plantearse el arranque de los olivos.

El objetivo no tiene por qué ser simplemente eliminar los árboles.

Muchas veces el arranque es el primer paso para transformar completamente una parcela.

Después puede ser necesario realizar trabajos de limpieza, nivelación, movimiento de tierras o acondicionamiento del terreno para dejarlo preparado para su siguiente uso.

Por ejemplo, un propietario puede querer:

  • Implantar un nuevo cultivo.
  • Reorganizar la explotación agrícola.
  • Preparar el terreno para otra actividad.
  • Limpiar completamente una finca abandonada.
  • Nivelar determinadas zonas.
  • Facilitar futuros trabajos con maquinaria.

En estos casos es especialmente importante planificar el arranque teniendo en cuenta lo que ocurrirá después.

¿Todos los olivos arrancados terminan desechándose?

No necesariamente.

Algunos olivos antiguos, especialmente aquellos que presentan un porte, tronco o características interesantes, pueden tener valor como olivos ornamentales.

Este tipo de ejemplares puede utilizarse posteriormente en jardines, fincas, hoteles, zonas exteriores o proyectos de paisajismo.

Por eso, antes de iniciar el trabajo, puede ser interesante valorar los árboles y estudiar si alguno de ellos puede tener una segunda vida fuera de la explotación agrícola.

En Excamontes trabajamos también con olivos ornamentales y olivos centenarios, por lo que esta valoración puede formar parte del planteamiento previo del proyecto.

¿Cómo se arrancan los olivos de gran tamaño?

El arranque de un olivar requiere maquinaria adecuada, especialmente cuando hablamos de árboles adultos o fincas con un número elevado de ejemplares.

Las excavadoras giratorias de gran tonelaje permiten realizar trabajos de arranque con la capacidad necesaria para manejar árboles de importantes dimensiones.

Pero no todos los trabajos son iguales.

La maquinaria y la forma de actuar dependerán de aspectos como:

  • Tamaño de los olivos.
  • Número de árboles.
  • Separación entre ejemplares.
  • Condiciones del terreno.
  • Accesos a la finca.
  • Uso posterior que se dará al terreno.
  • Necesidad o no de conservar determinados árboles.

Por eso un arranque bien planteado empieza antes de que entre la primera máquina en la parcela.

¿Qué ocurre con la finca después del arranque?

Esta es una cuestión que a veces se pasa por alto.

Arrancar los olivos puede ser únicamente una fase dentro de un trabajo mucho más amplio.

Después pueden quedar restos vegetales, irregularidades en el terreno o zonas que necesiten acondicionamiento antes de utilizar nuevamente la finca.

Dependiendo del proyecto, pueden ser necesarios trabajos posteriores como:

Limpieza de la finca

Retirada de restos y acondicionamiento general de la parcela.

Movimientos de tierra

Si se quiere modificar la configuración del terreno, corregir desniveles o preparar determinadas zonas.

Nivelación

Especialmente útil cuando la parcela va a destinarse posteriormente a otro cultivo o actividad.

Pensar desde el principio en el resultado final permite organizar mejor todas las fases del trabajo.

Finca heredada o abandonada: una situación cada vez más habitual

También es frecuente encontrarse con olivares que llegan a manos de nuevos propietarios mediante una herencia o una compraventa.

En algunos casos, la persona que recibe la finca no pretende continuar con la actividad agrícola.

Entonces aparece una decisión importante: mantener el olivar, intentar recuperarlo, vender determinados ejemplares o transformar completamente la parcela.

Dejar pasar los años sin actuar suele hacer que la finca necesite cada vez más trabajos de limpieza y acondicionamiento.

Por eso, aunque no exista un proyecto inmediato, resulta conveniente conocer qué posibilidades ofrece el terreno.

Entonces, ¿recuperar, renovar o arrancar?

No existe una respuesta válida para todos los olivares.

Un olivar viejo puede seguir teniendo valor, pero también puede haber llegado a un punto en el que mantenerlo ya no tenga sentido para su propietario.

Antes de decidir conviene valorar tres cuestiones:

1. Cómo se encuentra realmente el olivar.
No solo su edad, sino también el estado de los árboles y de la finca.

2. Cuánto cuesta mantenerlo y qué rendimiento ofrece.
La decisión debe contemplar tanto los gastos actuales como los futuros.

3. Qué quieres hacer con la finca.
Este suele ser el factor decisivo.

Si quieres seguir explotándola como olivar, quizá tenga sentido intentar recuperar o renovar determinadas zonas.

Si buscas transformar la finca, cambiar su uso o partir de un terreno completamente acondicionado, el arranque puede ser la opción más lógica.

Antes de arrancar un olivar, estudia todas las posibilidades

Un olivar que ha dejado de ser rentable no tiene por qué convertirse automáticamente en un problema.

Puede recuperarse, renovarse parcialmente, aprovechar algunos árboles como ejemplares ornamentales o preparar completamente la finca para un nuevo proyecto.

En Olivos Excamontes realizamos trabajos de arranque de olivos con maquinaria pesada, además de limpieza de fincas y movimientos de tierra, lo que permite plantear el trabajo teniendo en cuenta tanto la retirada de los árboles como el estado en el que debe quedar posteriormente el terreno.

Si tienes un olivar antiguo, abandonado o que ya no quieres seguir explotando, puedes consultar nuestro servicio de arranque de olivos y estudiar qué solución encaja mejor con las características de tu finca.

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